Hoy día todavía se escuchan expresiones del estilo "La escuela de antes era mejor" capaz por la añoranza de los alumnos en silencio, escuchando atentamente la palabra del profesor que era la única fuente de conocimiento y eso no responde a la sociedad en la que vivimos hoy. Una sociedad mediada por tecnologías de la información que ya se encuentran incorporadas en la mente de nuestros alumnos ya que ellos nacieron con la tecnología que conocemos hoy, a diferencia de la mayoría de los docentes que vieron los surgimientos de ellas y la extinción de otras. A esto es lo que se llama "brecha digital". Algunos autores se refieren como brecha generacional o socio-cognitiva y tiene que ver con vivir la tecnología y estar a las espaldas de la alfabetización digital.
Según Monereo y Pozo (2008) las Tics son herramientas que vienen a ayudarnos no a reemplazarnos, ya que transforman nuestras prácticas, para luego modificar nuestras formas de proceder y pensar, de esa manera se logra estar más cerca del alumnado manejando herramientas que ellos mismos conocen. Lo que nos sitúa en la caracterización que hizo Prensky sobre las nativos y los inmigrantes digitales, donde los primeros son los alumnos y los segundos los docentes; haciendo la salvedad que si bien los mismos pueden usar los mismos medios tecnológicos no necesariamente lo hacen con la misma significación ya que los nativos han construido prácticas sociales y comunicativas diversas, denominado como sociedad-red. Por ejemplo, podemos mencionar que los nativos prefieren la comunicación sincrónica por su inmediatez y los inmigrantes la asincrónica porque pueden planificar y reflexionar sobre sus ideas.
Donald (1991) hace referencia a la existencia de tres transformaciones cognitivas (miméticas, simbólicas y teóricas) junto con tres sistemas de representación cultural (escritura, imprenta y tecnología digital) y a medida que va pasando el tiempo y se van desarrollando más las transformaciones ocurre un proceso de naturalización de esos sistemas, es decir que al interactuar con ellos por un lapso de tiempo terminan volviéndose implícitos, es decir, los automatizamos, como puede ser el uso de la calculadora para calcular el valor de los logaritmos cuando antes se utilizaban tablas impresas.
Entonces cuando hablamos de las Tics, no se pretende que piensen cómo resolver con ellas, sino en ellas, interiorizándolas y evolucionando en la forma de pensar y comunicarse con otros. Pero tampoco las Tics nos van a dar las respuestas a todo, tenemos que poder diferenciar entre el realismo intuitivo y la realidad virtual, es decir que no puedo aceptar como válido la primera información que encuentre en línea, sino que debo mediante la construcción epistemológica pueda llegar a comprender su fiabilidad.
A su vez, las TICs nos permiten comunicarnos de diversas formas, de expresar conocimiento y hasta crear nuestro propio lenguaje, cómo el que surge de la simplificación de caracteres en twitter o de códigos por sms o chat. También no podemos dejar de lado los lenguajes específicos de cada disciplina y tratar de trabajar con la incertidumbre (como plantea Morin) para alcanzar una pluralidad representacional y podamos hacer un análisis crítico de los que las Tics imponen o restringen.
Ahora bien, ¿cómo se posiciona la escuela frente al alumno virtual? Existen tres líneas emergentes: La primera es que frente al riesgo de ruptura intergeneracional/intercultural entre docentes y alumnos , se impone la necesidad de crea redes sociales fuera y dentro de la escuela para la correcta orientación y uso de las TICs; la segunda corresponde a la formación de los alumnos en competencias de alfabetización informacional, como la comunicación asincrónica, comprendiendo la importancia de la reflexión y planificación de respuestas y la tercera; que aprovechando la cualidad de nativos digitales de los alumnos, gestionar un modo autónomo en que puedan generar conocimiento y determinen la forma en desean trabajar y aprender.
Para acceder a la presentación: Prezi

No hay comentarios:
Publicar un comentario