Se llama generación clic a los que se sienten identificados por un sistema de comunicación y información caracterizada por la inmediatez y por estar siempre a un clic de lo que necesitaban. También algunos autores los mencionan como media generation por la influencia que tienen sobre ellos. Pero lo que más sorprende es la fascinación hacia las redes sociales y la necesidad de conseguir seguidores que comenten o festejen cada una de sus publicaciones.
Las redes a su vez trae aparejada la cultura de la participación. Participar es formar parte de algo, lograr el consenso y comprometerse con los demás. Para eso hay que tener en cuenta que la comunicación que favorece la participación es del tipo horizontal ya que de esa forma no hay jerarquías y se fomenta una relación basada en la confianza y en el consenso. Implica responsabilidad y compromiso a la hora de tomar decisiones e implica también interactividad de las personas que formen parte del proyecto. Y la tecnología es una parte muy importante ya que potencia el poder comunicativo y envalentona a la cocreación en el ciberespacio. Por un lado se puede apreciar la creación de producciones originales y por el otro tenemos una producción remix, que implica una reversión desde otra mirada llevada a cabo por otro grupo de trabajo y por otra generación.
Aparicio y Acedo (2013) hacen mención en su artículo que los individuos que participan en la web se pueden diferenciar en dos grupos: los interactuantes y los interactuados, los primeros son los que seleccionan los circuitos de comunicación y los segundos son los que trabajan con un número limitado de opciones. También se los divide en consumidores activos y pasivos o también como menciona Prensky (2009) en nativos e inmigrantes digitales.
Los social media implican entre otras cosas menos barreras para la expresión ciudadana, mayor experiencia, valoración de opiniones de la comunidad e incentivo por la creatividad y el comportamiento del conocimiento.
La participación requiere de una formación que permita adquirir conocimientos y habilidades para comunicarse y relacionarse y tiene que formar parte del currículum de las instituciones educativas, sobre todo por las identidades digitales que son aquellas por las cual los demás nos perciben en la red. En muchos casos, algunas personas tiene dos o más identidades, por lo que es importante nutrir a nuestros alumnos sobre temáticas como el grooming, en donde un adulto se hace pasar por un menor para establecer relaciones con otros menores, es importante que sepan reconocer las señales y sepan cuando tienen que acudir a un adulto para poder protegerse. Muchos adolescentes están acostumbrados a compartir todas sus actividades en sus redes y no restringen las personas que acceden a ellos y todo a causa de la visibilidad, de mostrarse todo el tiempo para figurar en las redes, ya que entre más participación y generación de contenido, más visibilidad, más seguidores y muchas veces no se dan cuenta que exponen cuestiones de su privacidad y de su familia que no deberían ser compartidas con extraños, ya que en la vida digital los datos no se pierden, sino que están presentes en la red.
Ahora retomando a Prensky (2009) tenemos que tener en cuenta que la importancia de la inclusión de la tecnología en las escuelas tiene que ver con que los alumnos procesan la información de un modo muy distinto a la de sus docentes y también su manejo es ampliamente mayor.
Se llama Nativos Digitales a aquellos que han nacido y se han formado utilizando la lengua digital y llamanos Inmigrantes digitales a los que han sido "obligados" a formarse en ellas para estar al día con los conocimientos que requiere la sociedad. También podemos apreciar que existen diferencias entre ambos por la forma en la que se adquieren conocimientos, mientras que el inmigrante prefiere la lectura de textos, el nativo prefiere imágenes, gráficos y videos, mientras el primero necesita de silencio para concentrarse, el segundo prefiere hacerlo mientras escucha música ya que no lo desconcentra y además hay que tener en cuenta que prefieren el trabajo en red, el trabajo el equipo y que no responden a pautas de trabajo "paso a paso" ya que nos los motiva y les resultan aburridas.
Por eso los docentes del siglo XXI tienen que aprender a comunicarse con sus estudiantes a través de una lengua común y esto implicaría adentrarse más en el uso de las tecnologías y el mundo web. Lo que necesitan es aprender a traducir sus prácticas, es decir aprender a enseñar con nuevas maneras con que se aprenden las viejas materias. Por ejemplo, los profesores de matemática han incursionado en el trabajo con videojuegos.
Lo que se incorpora en las nuevas prácticas está ligado a la sabiduría digital, que lo que hace es realzar las capacidad cognitivas de formas muy variadas ayudando a que realicemos análisis complejos de situación y aumentemos nuestra capacidad de ejecución.
Podcasts:
Generación Clic y Cultura de la Participación
Nativos e Inmigrantes Digitales y sabiduría digital

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